Por un momento me imaginé qué pasaría si un armador de embarcaciones de recreo fabricara 250 yates y los comercializara a 2 millones de euros a nuestro lado de la frontera, y pusiera otros tantos a disposición de los subsaharianos en la costa marroquí totalmente gratis. Si fuera así, nadie haría preguntas incómodas a sus viajeros accidentales. Los inmigrantes saldrían de la embarcación mientras la tripulación amarra el yate en el puerto deportivo y los turistas se colocan sus gafas de sol en la frente para admirar con claridad y envidia las embarcaciones, el lujo de su mobiliario, y el atractivo irresistible de su eslora imponente sobre el muelle.
13 diciembre 2005
Salta el muro de Melilla, pero hazlo con estilo
Por un momento me imaginé qué pasaría si un armador de embarcaciones de recreo fabricara 250 yates y los comercializara a 2 millones de euros a nuestro lado de la frontera, y pusiera otros tantos a disposición de los subsaharianos en la costa marroquí totalmente gratis. Si fuera así, nadie haría preguntas incómodas a sus viajeros accidentales. Los inmigrantes saldrían de la embarcación mientras la tripulación amarra el yate en el puerto deportivo y los turistas se colocan sus gafas de sol en la frente para admirar con claridad y envidia las embarcaciones, el lujo de su mobiliario, y el atractivo irresistible de su eslora imponente sobre el muelle.
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